Datos del libro:
Sinopsis:
Reseña:
Si soy sincera, "Circo" y yo no tuvimos un gran primer encuentro. El título no me llamaba especialmente. Tal vez, porque apenas me acuerdo de la última vez que fui a un circo, cuando tenía 5 o 6 años, y siento una gran aversión a los payasos desde pequeña. Para que mentir, me dan pánico.
Este es la clase de libro, que probablemente habría descartado a primera vista si lo hubiese encontrado en una librería. Puede que lo hubiese abierto. Pero al ver la narrativa en presente, en lugar del tiempo pasado que prefiero, lo habría vuelto a colocar en su estante correspondiente.
Habría juzgado una obra por su aspecto y me habría equivocado tremendamente. La novela de J.J. Tapia Méndez es entretenida, intrigante y bastante mejor que varias obras similares publicadas por otras editoriales de renombre que he leído.
Cuando comencé a leer, me sentí obligada a ello y pensé que el libro me defraudaría. El primer capítulo y parte del segundo me costaron, así que supuse que todo seguiría igual. Pero luego llegué al tercero y descubrí, con sorpresa y agrado, que estaba enganchada.
La historia es una de intriga, fantasía y confusión adolescente. Y, aunque sigo pensando que la sinopsis revela demasiado (¡Espóiler!), el misterio no por eso deja de ser interesante.
Sí, está escrito en presente. Una modalidad que en mi mente asoció con fanfics de Wattpad escritos por adolescentes y novelas experimentales que te dan dolores de cabeza.
Palomitas recién hechas, perfume a caramelo sobre manzana y otros tantos aromas dulces penetran por las rendijas del tráiler aunciando el estreno. Luego, es el bullicio de la gente lo que trae inconfundibles recuerdos de la niñez.¿Quién no lee eso sin imaginar los olores, el ruido y sentir un sabor dulce en el paladar? Yo no visité muchos circos en mi infancia, pero si las ferias del pueblo. Y así era exactamente como se sentían.
Con descripciones como estás, Tapia Menédez consigue crear un ambiente mágico y cautivador muy similar al de los circos que describe.
Lo mejor:
Hay varias cosas loables en este libro, pero para mí, lo que más me entusiasmó y, a la vez frustró, fueron los personajes. ¿Por qué?, diréis. Porque J.J. escribe unos personajes y, en especial, una protagonista creíble y tridimensionales. Es algo que me impresionó en sobremanera.Hay muy pocos autores que sepan como escribir bien a un adolescente. Escribir a un personaje adolescente es uno de los trabajos más complicados para un autor, porque la adolescencia es una de las etapas más complicadas en la vida de cualquier persona: El cuerpo cambia, las emociones salen a flor de piel, las hormonas nos vuelven locos, nuestra función de cara a la sociedad se diluye... La adolescencia nos convierte a todos en reinas del drama.
Por eso es que muchos autores no saben como escribir a un personaje de esa edad. He leído muchos libros, dónde los personajes eran adultos metidos en cuerpos en desarrollo, o poseían personalidades estúpidas e irritantes, que acababan siendo poco creíbles. ¿Cómo vas a leerte una historia con un protagonista al que no soportas?
Ariadna, la protagonista de su libro, es claramente una adolescente, al igual que varios de los miembros del circo de los que se hace amiga: Es altiva, actúa guiada por sus emociones, finge que no le importa la opinión pública, pero aún tiene dudas sobre su aspecto físico. Y aun así, en ningún momento llega a convertirse en insoportable, en un personaje al que quieres seguir en sus aventuras. Sí, tiene momentos en los que quieres decirle que ha tomado la decisión equivocada, o que se está comportando como una tonta. Pero eso también forma parte de la adolescencia. No tenéis ni idea, de lo que a mí me gustaría haber sido tan soportable y simpática como Ariadna en esa etapa de mi vida, en lugar del desastre que resulté ser.
Ariadna no es el único personaje bien definido, pero sin duda fue la que más me impresionó.
Lo peor:
Si se puede decir algo negativo del libro, aparte de la sinopsis y portada (que en mi opinión no hacen justicia a la historia), es que el inicio se hace pesado de leer.Aparte de eso, no hay mucho que criticar. Sin duda, no es Shakespeare y yo no soy la audiencia idónea para este libro, teniendo en cuenta que hace ya unos cuantos años que dejé de ser un "joven adulto" y no tengo intención alguna de volver a esa época de mi vida.
No obstante, es un libro que, a pesar de sus 475 páginas, se hace rápido de leer. Entretenido, interesante, que no cae en los clichés más típicos de su género con demasiada frecuencia. Y cuyo final, sin revelar aquí nada, me encantó.
Conclusión:
No, no es un libro que haya cambiado mi vida. Pero estoy muy feliz de que llegara a mí.













.png)







